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La Última Marcha

¡Por el derecho a no tener hambre! Vociferaba la multitud pintoresca. Mares de gente fluían en consignas y coloreaban el paisaje de la ciudad. Se suponía que iba a ser la última marcha, la única que había logrado reunir de manera integral y universal, a todas las poblaciones excluidas y vulnerables. Los edificios de espaldas a la población en protesta cubrían a la mísera monstruosidad marchante del sol apremiante. Cojeaban, rodaban, caminaban con dificultad y retozaban las organizaciones de discapacitados. Un manco con su única mano sostenía el extremo izquierdo del cartel que por su otro extremo era sostenido por un par de novios que padecían de síndrome de Down. Tropezaban con personas en sillas de ruedas y ancianos sucios que rezagados y exhaustos iban quedándose en la cola de la fila infinita de infortunio, mientras el letrero caía por tercera vez al piso cuando los jovencitos sin dios, ni ley ni vergüenza se metían las manos dentro del pantalón y la falda, extraviados por la eufor...

Esneda

Si desde tiempos inmemorables la lectura de cartas, hipnosis colectivas alrededor de oráculos y cualquier actividad de adivinación han determinado los más atroces y heroicos destinos humanos, hoy la superstición ha hecho maña para colarse a nuevas lecturas profundas de patrones escondidos en infinitos objetos de la cotidianidad contemporánea. Ya el insondable arte de la adivinación se ha hecho experto en análisis psicológicos enmarañando cenizas envueltas en humos de cigarrillos sin importar marcas y ha podido sujetar mentes brillantes en la viscosidad seca y dulce del cuncho en lo profundo de una taza de chocolate. De la astronomía y calendarios creados por brujos y sacerdotes a través de increíbles y juiciosas observaciones de los movimientos de planetas y estrellas, la adivinación ha caído como un ángel condenado a la mortalidad para plantarse, moderna y sofisticada, en las latas, tornillos y circuitos de los más avanzados inventos tecnológicos. Esneda Rosales, capricornio, hija d...

¿Plan Nacional de Desarrollo?

Revisando el Plan Nacional de Desarrollo, política que desde un modelo de Estado Comunitario planifica los retos que según el Gobierno deben realizarse para la construcción de un futuro nacional democrático y plural, me encontré con la siguiente ironía que esta vez sólo quiero dejar en el aire. Para fines explicativos, es importante decir que el modelo de Estado Comunitario se garantiza por medio de la Seguridad Democrática y se realiza a través de tres ejes: 1) la promoción del crecimiento económico, 2) la defensa del medio ambiente y el desarrollo sostenible y, 3) la garantía absoluta de cohesión social y equidad.  El Estado Comunitario transita eficiente y aprobado democráticamente entre el Estado neoliberal y el Estado regulador, sostiene el Plan que "un Estado sostenible, tanto por eficiencia en su gestión como por aprobación popular, es una síntesis que se distancia por igual de un burocratismo anacrónico y del dogma del desmantelamiento de lo estatal". Todo esto promov...

Malvivir

Dicen los aventureros que escribir es viajar, otros nostálgicos aseguran que es recordar, los sabios proclaman la escritura como la construcción del conocimiento libertario y yo, presa de este mal inútil en el neoindustrialismo socialdemócrata y globalizado, puedo sólo comprender la escritura como la posesión de aquel soldado francés que cínico y bufón le sonríe al cadáver inerte del español ejecutado por ordenes de Napoleón. Qué puedo decir si he nadado en ríos de mercurio con el primer, divino y augusto emperador de Chin, si esculpí aves, bailarinas y los rostros de espíritus guerreros que siguen después de muertos protegiéndolo en el más allá. Qué puedo ofrecerles escribiendo si aún me derrumbo con el primitivismo popero de los garabatos de Basquiat, si Saturno en pesadillas me devora como a su niño y no puedo evitar cuestionarme luego el susurro masoquista y pedófilo que la errática escena suscita en mi todavía atemporal mentecita, depravada y psicoanalítica. Ahora viajo en la máqu...

Apología a la ridícula dicotomía moral

Para evitarme rectificaciones filosóficas al comentario que intento componer, hago obvia la referencia a Nietzsche frente a su no tan filológico ensayo “Bueno y malo, bueno y malvado” afirmando la proposición latina: Homo sum, humani nihil a me alienum puto – soy humano, nada humano me es ajeno-. Con sorpresa soy espectador de las numerosas y “bien pensadas” opiniones de los periodistas en distintos medios de comunicación sobre la moralidad y sus consecuencias políticas de los testimonios de las personas liberadas del flagelo infernal del secuestro. Se han atrevido a sugerir incluso que los deseos de soluciones pacíficas a la práctica del secuestro son condenables en la medida que devuelven ciertos “discursos subversivos” a la esfera del debate político, y por lo tanto, podría inferirse que otorgarían humanidad a la infinita y diabólica maldad de las guerrillas. Los liberados, para no ser tildados de terroristas o publicistas del terrorismo como Uribe tildó a los periodistas Hollman Mo...

El Quedado

Presentación, algo íntima. Me han dicho perezoso, mamerto, pueril, aburrido y enchonchado. Varios se me han emputado cuando luego de fumarme un bareto quedo pasmado en el devenir del pensamiento. Que si voy, que si no voy, que si pienso esto, que por qué no aquello, que por qué fumo. La verdad, la sobriedad en este país a veces me es insoportable. Ayer me quedé en la casa y la pasé bien: vi un interesante documental en National Geographic y alcancé a conciliar el sueño mientras exhibían los paisajes hermosos colgados en la casa en Miami del cubano Luis Posada, ex agente de la cia pedido en extradición por Cuba y Venezuela acusando terrorismo. Me desperté fogoso y busqué algún video en Internet, luego me masturbé. Unos minutos de silencio perfecto, parecía que por fin estaba en paz conmigo mismo. La dicha sólo me duro unos minutos así que me dispuse a terminar de leer el libro que había empezado la noche anterior. Soñé todo el día con una frase de Jalíl Gibrán: “El manantial oculto d...

Una fotografía

Siéntate allí, al borde de la cama. Quítate el pantalón y permíteme quitarte esa blusa incómoda, no se te olvide ese brazier blanco. Si quieres dejarte puestos los cucos, no habrá discusión. Yo prefiriría prescindir de ellos, no hacen juego con el teatro que vengo a crearte. Dame la espalda y no dejes que la verguenza te la encorbe. Así, qué bien. Eres preciosa. En fotos te habrás visto, pero jamás con mis embriagados ojos. La línea que conforma la espalda con tus caderas, tu cuello y tu pelo, es más tropical que la ecuatorial. Hazte la que no existo, que mis palabras caigan sobre tí como rocío. No voltees a mirarte, déjate llevar por la tragedia de la escultura. Tu piel se endurece sin perder vitalidad, brilla y permanece húmeda aunque cera sea ya. ¿Cómo olerán mis cobijas debajo de ti? Tan cómodo me sentiría debajo de tí. Pero no es tiempo para movimientos. El tiempo desapareció. Tu imagen debo registrar, tu escultura mística tengo que manipular !No, no, no, no hagas trampa¡ No volte...